Noticias

 
Participantes en la marcha

El éxito de asistencia superó toda previsión. Más de setecientas personas de todas las edades acudieron a esta cita que tenía como objetivo que los aficionados a la montaña despidieran el año en plena naturaleza.

"El año que viene repetimos", explicaba tras la marcha Bizente Arteagoitia, alcalde de Loiu, que confesaba estar sorprendido por la alta participación. "No esperábamos tanta gente; incluso habíamos hecho una apuesta y yo decía que vendrían unas doscientas personas. ¡Así que estoy encantado de haber perdido la apuesta!", aseguraba riendo el máximo edil, que también realizó el circuito.

Esta marcha nació con el objetivo de ofrecer a los vecinos de la localidad una alternativa más de ocio, pero también para dar a conocer la riqueza natural de Loiu a la gente llegada de otros pueblos. Este municipio de Txorierri ha hecho una apuesta para enriquecer su oferta de ocio, cultura y deporte y en esa línea se enmarca esta propuesta. "Queremos dinamizar los domingos, los fines de semana en el pueblo", explicaba Arteagoitia. "Sabemos que hay crisis, pero hay que intentar que la gente salga de casa. Queremos hacer pueblo, un pueblo alegre", añadía, resaltando que este tipo de eventos también son buenos para los bares y los locales hosteleros de Loiu.

Al final de la marcha, frente a la iglesia, un txitxiburduntzi popular aguardaba a los montañeros para que estos repusieran fuerzas. Idoia Bilbao era una de las personas que se esmeraba tras los pucheros y las planchas a pie de campa.

"Hemos roto todas las previsiones. Teníamos género previsto para unas trescientas personas y ha venido más del doble". Así, Bilbao explicaba como por la mañana la organización tuvo que movilizarse para reforzar las existencias de carne y pan. En total se repartiaron cincuenta kilos de chorizo, panceta y txistorra.

Txaber Rotaetxe, Aitor Otazua y Gorka Subinas eran tres de los participantes en esta iniciativa: "Ha sido una ruta muy bonita y el camino estaba muy bien marcado", explicaba Txaber, que es un habitual en las marchas montañeras. "El año que viene repetiremos y traeremos también a los niños para que participen", afirmaba.

Las que sí que acudieron con niños fueron Susana Lucas y Belén Villoria, de Loiu, y Gema Verdager, que acudió desde Sondika. Las tres iban acompañadas de sus hijos, e incluso uno de ellos, Alex, de año y medio, hizo el recorrido montado en su sillita. "Este tipo de iniciativas tendrían que hacerlas todos los municipios todos los años", decían estas tres amigas. "Esto es lo que hace pueblo", añadían. Este grupo aseguró disfrutar mucho de las vistas que se veían desde la parte alta del recorrido y pusieron en valor el buen avituallamiento que esperaba a los montañeros en un punto del camino a base de fruta, agua y frutos secos.

Durante el txitxiburduntzi la organización sorteó numerosos regalos donados por los patrocinadores. El año que viene, este volverá a ser punto de encuentro para los amantes de la montaña y de la naturaleza. Y es que, se puede decir que Loiu tiene muy buena marcha...